
Fue el propio colegio donde estudian los menores el que alertó de que «no se sabe nada de ellos» desde que viajaron el sábado. El Concello está intentando recabar información «a través de los organismos oficiales».
El Ayuntamiento convocó un minuto de silencio el próximo lunes, 29 de junio, a las 12.00 horas, como muestra de apoyo al pueblo venezolano y a todas las personas que están atravesando «este drama». Desde Asovedra, la Asociación de Venezolanos de Pontevedra, también están haciendo gestiones para interesarse por el paradero de esta familia residente en Marín. La madre, Adela, es presidenta de Marinenses Hockey Club, una agrupación vinculada al colegio concertado La Inmaculada.
La alcaldesa de Marín, María Ramallo, trasladó la preocupación del Concello por la situación de la familia. Ramallo explicó que fue el propio colegio donde estudian los menores el que alertó de que «no se sabe nada de ellos» desde que viajaron el sábado, justo después de finalizar el curso escolar y como suelen hacer todos los años. La regidora señaló que el Concello está intentando recabar información «a través de los organismos oficiales», aunque reconoció que en estos momentos «la situación es todavía un poco caótica». También expresó su «solidaridad con todo el mundo que está sufriendo esta situación» y garantizó que el Ayuntamiento ofrecerá «toda la ayuda en la medida de nuestras posibilidades».
Por su parte, el Colegio de la Inmaculada emitió el siguiente comunicado: «Hoxe, o noso pensamento e o noso corazón están coa familia da nosa comunidade educativa que está a vivir momentos de enorme angustia en Venezuela, especialmente cos seus nenos e nenas. Como escola e como familia que somos, queremos facervos chegar toda a nosa proximidade, o noso cariño e o noso apoio. Compartimos a vosa preocupación e a vosa dor, e mantemos a esperanza de que todo teña un final feliz. Rezamos polas persoas afectadas e polas súas familias, desexando de todo corazón que pronto cheguen boas noticias. Non estades sós. Toda a comunidade educativa está convosco».

Tres españoles muertos y 99 no localizados en Venezuela, último balance de Exteriores.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha elevado este viernes a 99 el número de ciudadanos españoles desaparecidos tras los devastadores terremotos que sacudieron el miércoles el norte de Venezuela y ha confirmado que tres españoles han fallecido como consecuencia de la catástrofe. El ministro, José Manuel Albares, informa además de que cuatro españoles han sido localizados con vida, aunque permanecen atrapados bajo los escombros, y anuncia que el Gobierno prepara la repatriación de un grupo de turistas españoles que ha quedado bloqueado en el país.
La información sigue llegando a cuentagotas debido a la magnitud del desastre, que ha colapsado buena parte de las comunicaciones y mantiene a los equipos de rescate trabajando contra reloj entre montañas de hormigón. Sin embargo, el paso de las horas juega ya en contra de los desaparecidos. Los especialistas consideran superado el período más determinante para localizar supervivientes bajo los edificios derrumbados, aunque las labores de búsqueda continúan sin descanso.
Albares ha explicado también que el Ejecutivo mantiene contacto permanente con las autoridades venezolanas y reitera que la prioridad pasa por conocer la situación de la colonia española en el país. «Estamos centrados en establecer un listado, un censo de la situación en la que se encuentra la colonia», ha detallado el ministro, que vuelve a pedir a todos los españoles que permanezcan en Venezuela y aún no hayan contactado con la Embajada o el Consulado que lo hagan cuanto antes a través de los teléfonos de emergencia consular.
En Venezuela residen alrededor de 200.000 ciudadanos españoles, una de las mayores comunidades españolas en el exterior. El ministro precisó ayer además que el edificio del Consulado General de España en Caracas sufrió daños de consideración, mientras que la embajada registró desperfectos menores, aunque ambas sedes continúan operativas para atender a los afectados. Asimismo, Albares expresó sus condolencias por la muerte de un conductor de la Embajada de España en Caracas, de nacionalidad venezolana, que falleció junto a su mujer y sus dos hijas.
Entre los tres españoles fallecidos figura la vizcaína Alazne Solabarrieta Lezea, de 65 años, nacida en Caracas y nieta del exalcalde republicano de Fuenterrabía José María Solabarrieta. La mujer murió al derrumbarse el edificio en el que residía en el barrio de San Bernardino junto a su marido, el etarra Koldo Olalde, que logró sobrevivir y permanece hospitalizado tras ser rescatado entre los escombros. La identidad de los otros dos ciudadanos españoles todavía no ha trascendido, según confirmaciones de Exteriores.
El último balance oficial facilitado por las autoridades venezolanas eleva ya la tragedia a 235 fallecidos, más de 4.300 heridos, 157 desaparecidos, unas 200 personas atrapadas, cerca de 3.000 familias damnificadas, 250 edificios dañados y ocho hospitales afectados, varios de ellos evacuados. Mientras avanzan lentamente las tareas de rescate, decenas de familias españolas permanecen pendientes de una llamada que confirme el paradero de sus seres queridos.

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