"Voy a tener tantos bebés como mi cuerpo aguante": cómo la guerra empuja a las mujeres a convertirse en vientres de alquiler en Ucrania. - .

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domingo, 10 de mayo de 2026

"Voy a tener tantos bebés como mi cuerpo aguante": cómo la guerra empuja a las mujeres a convertirse en vientres de alquiler en Ucrania.

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 B B C  News Mundo  

Una mujer embarazada está de pie en un jardín con la mano sobre el vientre. Tiene el pelo largo, liso y oscuro, y lleva un conjunto de blusa y pantalón blancos con detalles negros. También lleva una sudadera con capucha de color marrón claro.
Pie de foto,Karina Tarasenko dice que nunca habría recurrido a la gestación subrogada de no ser por la guerra. 

Karina está embarazada de seis meses, pero el bebé que lleva en su vientre no es suyo.

La joven de 22 años quien vive en el este de Ucrania es madre de alquiler, embarazada de un embrión procedente del óvulo y el esperma de una pareja que vive en China.

A los 17 años, el hogar de Karina fue destruido cuando su ciudad, Bajmut, se convirtió en uno de los campos de batalla en la fase inicial de la invasión rusa a Ucrania, en 2022.

Con gran parte de la ciudad en escombros y cenizas, ella y su pareja se trasladaron a Kyiv, pero les resultó difícil encontrar trabajo estable.

Un día, mientras Karina estaba en una tienda apenas con dinero suficiente para pagar el pan y los pañales de su hija de un año y medio, tomó la decisión de recurrir a la gestación subrogada remunerada.

Ella aclara que nunca habría sido madre de alquiler de no ser por la invasión rusa, que ha llevado a millones de personas a perder empleos y negocios, ha disparado la inflación y ha provocado una fuerte caída del Producto Interno de Ucrania.

"Al principio, me daba rabia la idea de convertirme en madre de alquiler, pero ahora simplemente lo he aceptado", afirma Karina Tarasenko, que ahora vive en las afueras de Kyiv en un apartamento proporcionado por su clínica de subrogación.

Está embarazada de una niña

Ganará US$17.000 aproximadamente el doble del salario medio en Ucrania, aunque recibirá la mayor parte del dinero después de dar a luz.

Karina debía recibir US$21.000 dólares, pero cuando uno de los gemelos que gestaba murió, su pago se redujo, tal como estipulaba su contrato.

A pesar de sus dudas iniciales, Karina ahora planea tener tantos bebés como madre de alquiler como su cuerpo le permita, para ahorrar y comprarse una vivienda.

Pero esa decisión podría ser riesgosa.

Un anuncio en redes sociales con las palabras REBAJAS BLACK FRIDAY. Aparecen cinco bebés con pañales y una mujer detrás de ellos sonriendo. Tiene el pelo largo y castaño y lleva una camisa blanca con rayas azules.
Pie de foto,
Se ha visto publicidad ofreciendo promociones para que las mujeres se presten para el alquiler de vientres.

La empresa sostiene que ayuda a las personas a cumplir su sueño de ser padres, ofrece a las mujeres la oportunidad de ganar dinero de forma legal y les proporcionan atención médica, alojamiento y comida.

Karina inicialmente acudió a BioTexCom para convertirse en madre de alquiler, pero decidió no seguir adelante con la clínica, al sentir que la habían tratado con frialdad en las primeras citas.

Los bebés que son abandonados

También hay casos de bebés abandonados tras el nacimiento cuando los padres biológicos cambian de opinión.

Una mujer sostiene a un niño pequeño en brazos. El niño está de espaldas a la cámara, por lo que no se ve su rostro. Tiene el pelo oscuro y lleva una chaqueta azul y pantalones rojos. La mujer mira a la cámara; tiene el pelo corto, liso y rubio, y lleva una blusa negra. Están al aire libre y se puede ver hierba alta y algunas casas detrás.

Fuente de la imagen,


Pie de foto,
Wei está siendo atendido en un hogar estatal en Ucrania después de que sus padres adoptivos no lo recogieran.

Getty Images

En Ucrania, el progenitor intencional, o sea quien paga por el embarazo, es legalmente responsable del bebé tras el nacimiento, y abandonarlo es ilegal por cualquier motivo.

Pero en la práctica, la aplicación de la ley a través de las fronteras puede resultar difícil.

Wei, que ahora tiene cinco años, sufrió graves daños cerebrales tras nacer prematuramente en 2021. Su gestación fue organizada a través de BioTexCom.

Actualmente vive en un hogar estatal para niños con discapacidad en Kyiv.

Cuando la BBC lo visitó, Wei estaba comiendo puré de plátano con sus compañeros. Se sientan juntos en cada comida.

Wei no puede sentarse sin ayuda, sostener la cabeza ni ver correctamente, y necesitará atención constante durante el resto de su vida.

Después de conocer su estado, sus padres, procedentes de un país del sudeste asiático, decidieron no recogerlo. Desaparecieron en la práctica, y los repetidos intentos de las autoridades y de BioTexCom por contactarlos fracasaron.

La madre gestante de Wei tampoco lo quiso, y según la ley ucraniana no tenía ninguna obligación legal con él.

Valeria Soruchan, del Ministerio de Salud de Ucrania, una de las impulsoras del cambio legislativo, afirma que "muchos" niños nacidos mediante subrogación son abandonados, aunque el gobierno no dispone de cifras exactas.

No se opone a la subrogación en principio, pero critica la falta de regulación en Ucrania y respalda la prohibición para extranjeros.

El director ejecutivo de BioTexCom, Tochilovsky, calificó lo ocurrido de "tragedia", afirmando que cuando los padres abandonan a un niño, "lo consideramos en parte nuestra responsabilidad".

Cuando los niños son abandonados, las clínicas no tienen obligación legal de contribuir a los costes de su cuidado en centros estatales, que reciben financiación pública y privada, y BioTexCom no ha aportado financiación para el caso de Wei.

Los niños con discapacidades tan graves como las de Wei rara vez encuentran una familia adoptiva. Quince familias han revisado su expediente, pero ninguna ha mostrado interés en adoptarlo.

Una familia formada en la distancia

Sin embargo, hay quienes argumentan que la subrogación comercial puede beneficiar a todas las partes.

Un hombre y una mujer sostienen a un niño pequeño. El hombre tiene el pelo corto y oscuro, barba y lleva una chaqueta acolchada de color verde grisáceo. La mujer tiene el pelo largo, oscuro y ondulado, y lleva una bufanda con estampado de leopardo. El niño pequeño tiene el pelo oscuro y lleva un mono acolchado gris oscuro con cremallera.
Pie de foto,
Himatraj y Rajvir Bajwa dijeron que la gestación subrogada "nos dio algo que nunca creímos posible: nos ha convertido en una familia".

Durante cinco años, Himatraj y Rajvir Bajwa, quienes viven en Londres, intentaron sin éxito quedarse embarazados, incluso con dos ciclos de fecundación in vitro, antes de decidir optar por la subrogación.

Rajvir, de 38 años, padece endometriosis severa, lo que dificulta mucho concebir, y también esclerósis múltiple.

La pareja descartó el procedimiento en Reino Unido, donde solo se permite la subrogación altruista, es decir, la madre no recibe una recompensa económica, aunque sí pueden cubrir sus gastos.

En el Reino Unido, los acuerdos suelen ser informales y se organizan a través de amigos, familiares u organizaciones sin ánimo de lucro que conectan a futuros padres con gestantes.

Según la ley británica, la madre gestante es legalmente responsable del niño hasta que se emite una orden parental que transfiere la responsabilidad a los padres intencionales.

Y esta era la principal preocupación: Himatraj y Rajvir no los convencía esta opción por la posibilidad de no tener derechos legales inmediatos sobre el bebé. Ha habido casos de madres altruistas que cambian de opinión, aunque son extremadamente raros.

La pareja quedó impresionada por cómo se organiza la subrogación en Ucrania, y el coste también influyó en su decisión.

Utilizaron BioTexCom el año pasado y pagaron alrededor de US$87.770 dólares, mucho menos que en EE.UU., donde puede superar las US$150.000 dólares. La experiencia fue positiva para ellos.

Mediante la fecundación in vitro, crearon un embrión en Londres, que fue enviado a Kyiv y almacenado en los tanques criogénicos de la clínica.

En junio del año pasado, viajaron a Kyiv para estar en el nacimiento de su hijo.

Una mujer embarazada yace en una cama de una clínica, una enfermera le está haciendo un escáner. Ambas miran la pantalla, donde se ve un feto.
Pie de foto,
Karina rechaza la idea de que la gestación subrogada comercial sea una forma de explotación, y afirma: "Este es mi cuerpo, mi decisión".

Pero debido a las demoras para completar el papeleo y emitir el pasaporte por parte de las autoridades británicas, pasaron los primeros tres meses de vida del bebé en Kyiv, entrando y saliendo de refugios antiaéreos mientras Rusia bombardeaba la ciudad.

"Fue aterrador e irreal", recuerda Rajvir.

Regresaron a Inglaterra con su hijo a finales de agosto.

En junio celebrarán su primer cumpleaños.

La pareja se opone al proyecto de ley ucraniano de no permitir extranjeros, argumentando que la agencia de subrogación les proporcionó "alegría y felicidad".

"Nos dieron algo que nunca pensamos posible: nos han convertido en una familia", dice Himatraj, de 37 años.

Himatraj y su esposa pidieron conocer a su gestante una vez y le llevaron chocolates y flores.

Afirman que no creen que haya sido explotada.

"Era claramente su decisión y un medio para ellas. Y si es algo que las ayuda, entonces, al final del día, estoy seguro de que todos están satisfechos con el resultado", aclara Himatraj.

Karina también rechaza la idea de que la subrogación comercial sea explotadora.

"Nadie nos obliga. Este es mi cuerpo, mi decisión… Yo recibiré mi recompensa por darles felicidad".

Se opone al cambio de ley, afirmando que "haría colapsar completamente" sus planes de comprar una casa.

Mirando hacia su vientre, añade: "Sé que no es mi hijo, pero la quiero. Le hablo. Cuando da patadas, le digo que sus padres la están esperando.

"Solo espero que tenga una buena vida", concluye.


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