El mapa gallego de los baches: un reguero de puntos negros para la seguridad vial. - .

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domingo, 10 de mayo de 2026

El mapa gallego de los baches: un reguero de puntos negros para la seguridad vial.

Por Más Noticias y un poco Más
La Voz / REDACCIÓN.

Baches y socavones en la N-634 a su paso por O Pozo Mouzo, en Barreiros
Baches y socavones en la N-634 a su paso por O Pozo Mouzo, en Barreiros Xaime Ramallal

Tramos muy deteriorados y mal pintados, y reparaciones que se demoran en el tiempo son una constante en los viales de la comunidad, un problema que viene cronificándose desde hace tiempo y que suscita constantes quejas de los ciudadanos. 


Los baches son mucho más que un castigo para la suspensión del coche o un engorro en el viaje; representan un riesgo directo para la seguridad vial y el termómetro más preciso de la inversión pública en mantenimiento. A esto se suman los tramos mal pintados y señalizados y las reparaciones que llevan ya tiempo demorándose. El paso del invierno ha agravado la situación en algunos puntos de Galicia, una comunidad que arrastra ya desde hace tiempo un problema de mantenimiento en sus carreteras y vías secundarias. He aquí una radiografía de la situación actual. 

Santiago, muchas obras pendientes. 


La situación de los viales del entorno urbano y metropolitano de Santiago sigue, salvo contadas actuaciones, igual de mal que en invierno, cuando los conductores pusieron el grito en el cielo por los baches y por un nefasto mantenimiento que convertirá la situación en crítica si no se reacciona antes de que vuelva el mal tiempo. Un ejemplo son los conductores que circulan por el tramo de la carretera N-550 a su paso por Padrón, que esperan con ansia el arreglo del firme de la vía, cuyo mal estado se remonta al año 2021. Entonces ya hubo quejas por los baches y el desgaste del asfalto, que incluso afecta a la señalización horizontal que se fue diluyendo en algún punto, como sucede con las flechas de cambio de carril a la altura de A Escravitude.


Xoán A. Soler

Y si la N-550 evidencia su mal estado, la AC-841 desde Pontevea a Santiago está en capilla. Porque su situación no llega aún al nivel de deterioro de la nacional, pero para los usuarios habituales llegan a ser un incordio los traqueteos que el estado del firme en varios tramos transmite al interior del automóvil, en el tramo que llega del límite provincial a la rotonda de acceso a la AG-59 en A Ramallosa, cerrada desde hace días en sentido Santiago por las obras de conexión con el nuevo tramo.


El deterioro en Lugo 


La circulación por carreteras nacionales de la provincia de Lugo, lugar de paso del norte de Galicia hacia la Meseta y hacia el resto de la cornisa cantábrica, presenta una característica común en tramos de varias comarcas: la calzada tiene un firme agrietado y una señalización horizontal deficiente. La N-634 en la Terra Chá, la N-6 en el entorno de Lugo o en la comarca chairega, la N-540 en la ciudad amurallada o en sus alrededores y la N-547 y la N-640 en A Ulloa coinciden en unos problemas que complican la circulación. 


La carretera LU-540, cerca del alto do Hospital (Portomarín)
La carretera LU-540, cerca del alto do Hospital (Portomarín) Óscar Cela

En algunos lugares, recientemente hubo mejoras en algunos tramos; en otros están previstas o iniciándose, y en otros, por el contrario, el deterioro se agrava por la falta de inversiones en mantenimiento. Por otro lado, la ausencia de mejoras contrasta con la importancia que estas carreteras conservan en las comunicaciones locales de las comarcas por las que pasan pese a la construcción de vías de alta capacidad como la autovía del Noroeste (A-6) o la del Cantábrico. 


Conductores en jaque en A Coruña y Ferrol. 


En la comarca existen puntos donde la profundidad de las heridas y la complejidad técnica de su reparación ponen en jaque a los conductores de la comarca de A Coruña. El punto más crítico se localiza hoy en la DP-4803, a la altura de la playa de Lago. Un tramo de 450 metros permanece clausurado desde que un corrimiento de tierras a finales de febrero obligara a la Diputación de A Coruña a cerrarlo por seguridad. En este enclave, el problema trasciende el simple bache: la montaña ha cedido, provocando no solo grietas en el pavimento, sino también hundimientos estructurales


La DP-4803, que comunica Miño con Perbes, está cerrada desde finales de febrero, cuando se abrieron unas grietas en el terreno, que se hundió por un corrimiento de tierras.
La DP-4803, que comunica Miño con Perbes, está cerrada desde finales de febrero, cuando se abrieron unas grietas en el terreno, que se hundió por un corrimiento de tierras. CESAR QUIAN

Pese a ser una arteria vital que conecta Miño y Perbes, la solución no será inmediata. Aunque se barajó una reparación de urgencia para salvar la temporada estival, ya que es una zona con mucho turismo, el estudio geotécnico ha sido tajante: un simple reasfaltado no basta. La Diputación proyecta una ambiciosa obra de ingeniería: una pantalla de contención formada por 26 pilotes de 1,5 metros de diámetro que se anclarán a 30 de profundidad hasta hallar estrato sólido. La inversión prevista asciende a 1,2 millones de euros, sin una fecha de apertura cerrada, priorizando la estabilidad de un terreno que sigue moviéndose. Mientras, el tráfico se desvía por rutas alternativas para minimizar el impacto en los núcleos.


Baches, asfalto levantado, socavones y gravilla dan forma al acceso al puente de As Pías desde Fene, un punto especialmente peligroso para motoristas.
Baches, asfalto levantado, socavones y gravilla dan forma al acceso al puente de As Pías desde Fene, un punto especialmente peligroso para motoristas. ANGEL MANSO

En Ferrol, el acceso al puente de As Pías desde Fene, la vía que une el núcleo de la ciudad naval con la parroquia de Covas o el carril derecho de la autovía AG-64 presentan el mayor número de quejas de los conductores. Los temporales del pasado invierno hicieron estragos en las carreteras de toda Galicia. Ferrolterra, Eume y Ortegal no fueron ajenas a la proliferación de baches, «fochancas» y socavones. El asfalto se llegó a desintegrar en algunas de las vías que más tráfico soportan. Fue el caso de la FE-13, la más peligrosas de Ferrol, que une el polígono de A Gándara con la zona de los hospitales. Las máquinas de obra empezaron a trabajar en cuanto la lluvia dio un respiro y, aunque hoy parece otra, aún quedan algunas reparaciones pendientes.


Reparaciones pendientes en Pontevedra. 


La ciudad del Lérez es un cruce de carreteras. La capital de provincia es un punto y seguido en la red viaria nacional y autonómica. Además de engancharse a la AP-9, se puede enlazar con facilidad la N-550, que une Tui con A Coruña, o tomar la N-541 hacia Ourense. Este último vial está en el foco por uno de los accidentes de tráfico más graves de la historia reciente. La Nochebuena del 2022 un autobús se precipitó al agua en el puente de Pedre, en el kilómetro 66,9 de esta carretera nacional. Cuatro años después de la tragedia y de que los alcaldes de la zona se uniesen en el conocido como Pacto de Pedre, la carretera ha mejorado en varios tramos, pero aún falta. El invierno no perdona.


Vista área del puente de Pedre, en la N-541, en el concello de Cerdedo Cotobade
Vista área del puente de Pedre, en la N-541, en el concello de Cerdedo Cotobade ADRIÁN BAÚLDE

Muchos de los baches que dejó el invierno en los viales de Vigo siguen pendientes de reparación. Las lluvias persistentes de los últimos meses castigaron el firme de las principales carreteras, atravesadas cada día por miles de vehículos, y abrieron socavones que, semanas después, continúan formando parte del paisaje urbano. Muchos no son simples irregularidades en el asfalto, sino agujeros capaces de comprometer la seguridad de los conductores, especialmente de motoristas. Uno de los puntos más delicados está en los accesos a la AP-9 desde Isaac Peral, tanto en sentido de salida como de entrada a Vigo. Los socavones resultan especialmente peligrosos por tratarse de enlaces con la autopista, donde la circulación es intensa y cualquier maniobra brusca puede generar situaciones de riesgo.


La calle Reconquista es como una especie de campo de minas... parcheado
La calle Reconquista es como una especie de campo de minas... parcheado Oscar Vázquez

La PO-552, a su paso por Camposancos, presenta también daños importantes. Frente a las gasolineras de bajo coste y a la altura de los concesionarios se han abierto agujeros que obligan a los conductores a esquivarlos o a reducir la velocidad de forma brusca. En una vía con tráfico constante, ese tipo de maniobras eleva el riesgo de alcance o de pérdida de control. La avenida de Clara Campoamor, otro de los grandes viales de la ciudad, mantiene también baches pendientes de arreglo. El deterioro del firme se aprecia en distintos puntos de una avenida clave para la movilidad urbana. En la carretera vieja de Madrid, un socavón ha tenido que ser señalizado con vallas para evitar que algún vehículo introduzca una rueda en el agujero. La medida evita males mayores, pero también evidencia que el desperfecto permanece sin una solución definitiva.


Problemas en Ourense


El mantenimiento de los viales de la provincia deja que desear en varios puntos. La afectación es desigual. Hay carreteras que están en general en bastante buen estado, pero que presentan tramos o zonas puntuales con problemas. Los temporales de este pasado invierno, con continuas lluvias que provocaron inundaciones y derrumbamientos, complicaron aún más la situación y retrasaron las obras de reparación o mantenimiento que estuvieran previstas.


Mal estado de la autovía Rías Baixas A-52, en el viaducto de Vilaza sobre el Val de Monterrei.
Mal estado de la autovía Rías Baixas A-52, en el viaducto de Vilaza sobre el Val de Monterrei. SANTI M. AMIL


En cuanto a las carreteras de titularidad estatal, la situación de la principal vía de conexión con la Meseta, la autovía A-52, sigue ofreciendo zonas problemáticas con pavimento deteriorado. Si bien el Gobierno anunció la realización de obras de urgencia para actuar en las zonas más afectadas por los temporales invernales, hay puntos que parecen olvidados o postergados y en los que la principal actuación se limita a la señalización, con cierres de carriles o advertencias de reducción de velocidad. El estado de las carreteras convencionales de titularidad autonómica no es mejor. La OU-540, desde Bande hasta la frontera portuguesa, presenta problemas considerables en su pavimentación, con grietas, baches y un deterioro general notable. Se va a reformar el vial, con una ampliación en la zona de Verea (antes de Bande), pero esta obra es diferente.


A Mariña, desgaste de la N-634 hacia el interior. 


Hasta que la A-8 no estuvo operativa, la N-634 (E-70) fue la conexión troncal de A Mariña central con la capital de la provincia, con otras ciudades gallegas... En definitiva, un eje vertebrador que hoy en día presenta importantes deficiencias en varios tramos. Carteles informando a los automovilistas de que el vial está sin pintar confirman que recientemente se ejecutaron reparaciones en la vieja nacional a su paso por San Cosme de Barreiros, obras definidas dentro del Plan Especial de Estradas en Galicia como de emergencia para reparar los daños provocados por los últimos temporales.


Sin embargo, en su recorrido interior, hacia Mondoñedo y Abadín, la N-634 presenta deficiencias notables que soportan a diario los conductores, ya que aunque la Autovía del Cantábrico concentra el grueso del tráfico, la vieja nacional continúa siendo la primera opción para los desplazamientos más cortos, tanto para los vecinos como para los negocios de la zona.


El mal tiempo y la falta de tareas de mantenimiento favorecieron el deterioro del pavimento en puntos muy transitados, como la zona de A Espiñeira o Pozo Mouro —próxima al polígono empresarial barreirense y a la conexión de la A-8—. Además de baches y socavones, la falta de desbroce en ambas márgenes también denota cierto abandono.


Muchas quejas en Bergantiños


Ha sido un invierno duro en el que las precipitaciones agravaron el mal estado de algunas carreteras de la Costa da Morte. No obstante, los transportistas y otros usuarios de las distintas vías se quejan del deterioro general de numerosos viales, dependientes tanto de la Xunta, como de la Deputación provincial y de los distintos concellos. La principal queja tiene que ver con los baches. La AC-552 presenta tramos con numerosas deficiencias desde Cee a A Laracha. Justo donde termina o empieza, según se mire, en la localidad ceense, desde el polígono hasta el cruce de Roget «non hai por onde escapar», se lamenta Manuel Vieites, extaxista de Corcubión.


Capa de rodadura muy desgastada en la calle Alcalde Fernández de Fisterra.
Capa de rodadura muy desgastada en la calle Alcalde Fernández de Fisterra. ANA GARCÍA


En O Allo (Zas), entre Ogas y Berdoias (Vimianzo), en Berdeogas (Dumbría) o en Nantón (Cabana) la calzada está bastante irregular en varios puntos kilométricos, lo que hace, entre otras consecuencias, que se acumule agua en el vial. Y en Carballo, entre las avenidas A Revolta y Fisterra, también resulta necesario intervenir. «Vou deixar de saír aí na autovía se non o arranxan porque déixome o coche», critica Marta, una trabajadora que acude a diario a la capital bergantiñá. Xunta y Concello firmaron un convenio a finales del pasado año para humanizar la zona.


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