
Pese a anuncio de Mario Delgado el jueves, presidenta Sheinbaum dijo ayer que no está definido y ahora el titular de SEP dijo que sigue análisis.
La posibilidad de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 está en vilo, pues el secretario de Educación federal, Mario Delgado, dio a conocer ayer que este lunes se volverá a reunir con los secretarios estatales para definir si se modifica el calendario escolar, mientras aumenta el rechazo a la posible medida.
Aunque el jueves Delgado dio como un hecho que había un acuerdo para que el 5 de junio concluyera el ciclo, entre otras razones por la celebración del Mundial de Futbol, ayer la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que se trata de una propuesta.
“No hay todavía un calendario definido, pues es importante que los niños no pierdan clases”, dijo Sheinbaum en su conferencia de prensa matutina. Agregó que se trata de una idea que surgió entre maestros y los secretarios de Educación estatales.
Sin embargo, horas después, Delgado Carrillo insistió en que las clases sí concluirán el 5 de junio, como dijo el jueves, pero que todavía se revisa la fecha de inicio del próximo ciclo escolar, el 2026-2027.
Pero después reculó. A las 21:25 horas publicó en sus redes sociales un video en el que informó que lunes tendrá una nueva reunión con los secretarios de Educación estatal para tomar una decisión.
“El próximo lunes nos vamos a volver a juntar todas las secretarias y secretarios de Educación de las entidades federativas para revisar nuevamente el calendario escolar y hacer una propuesta definitiva el próximo lunes, priorizando siempre el aprovechamiento y los aprendizajes de nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes”, dijo Delgado.
PREOCUPA FALTA DE CLARIDAD
Padres de familia en Coahuila expresaron inquietud ante la posibilidad de que el recorte del calendario genere rezagos académicos o afecte el aprendizaje de los estudiantes.
Sin embargo, una de las principales preocupaciones es el impacto que tendría un periodo vacacional de casi tres meses en la dinámica familiar y laboral, ya que muchas familias organizan sus actividades y jornadas de trabajo conforme a los horarios escolares, por lo que un adelanto del cierre obligaría a replantear cuidados y rutinas.
El tema también ha generado preocupación en el sector empresarial, donde se advierte que podría incrementarse el ausentismo laboral, particularmente entre trabajadoras con hijos en edad escolar.
En el caso del personal educativo, la incertidumbre se concentra en los tiempos para concluir evaluaciones y procesos administrativos. Docentes señalan que una modificación repentina implicaría trabajar a contrarreloj para completar calificaciones y cerrar adecuadamente el ciclo.
Otra preocupación son las graduaciones y ceremonias de fin de cursos. Conforme al calendario actual en Coahuila, estos eventos están programados entre el 1 y el 15 de julio.
Ante un posible adelanto del cierre escolar, padres y directivos desconocen si deberán modificar fechas y contratos con salones, auditorios y proveedores de servicios para las ceremonias.
En muchos casos, los espacios ya fueron apartados o pagados parcialmente, por lo que existe preocupación sobre posibles pérdidas económicas si los eventos tienen que reorganizarse o cancelarse.
Por su parte, algunas instituciones privadas de la región han adelantado que mantendrán actividades escolares normales hasta julio, conforme al calendario actualmente vigente.
En medio de la discusión, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación informó que sostuvo reuniones de trabajo con la SEP federal para revisar el calendario escolar actual y los próximos ciclos, con el objetivo de optimizar la distribución de actividades académicas ante distintas condiciones que enfrentan las escuelas públicas del país.
De acuerdo con el sindicato, entre los acuerdos planteados se contempla concluir el ciclo escolar el 5 de junio para estudiantes, así como mantener un calendario de 185 días para el ciclo 2026-2027.
También se propuso que el 10 de agosto se realice la sesión de Consejo Técnico Escolar; del 17 al 28 de agosto se destinen actividades de fortalecimiento académico; y que el próximo ciclo inicie el 31 de agosto.
SE OPONEN JALISCO, NUEVO LEÓN Y GUANAJUATO; COAHUILA ESPERA
El Gobierno de Coahuila anunció que esperará a una confirmación oficial de autoridades federales para, en su caso, modificar el calendario escolar; sin embargo los gobiernos de Nuevo León, Jalisco y Guanajuato, se opusieron al cambio.
Hugo Iván Lozano, subsecretario de Educación Básica de Coahuila, dijo que en la entidad la medida impactaría al menos a cuatro mil planteles de educación básica y más de 500 mil alumnos.
“Estamos pidiendo el comunicado oficial de la SEP, hasta que esté, no podemos emitir”, comentó.
Por su parte, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció que en ese estado, tomando en cuenta que inició antes el ciclo escolar en curso, lo concluirán el 19 de junio, y del 22 de ese mes y hasta el 8 de julio, se habilitarán talleres y campamentos deportivos para los niños que lo requieran.
“La decisión de la Secretaría de Educación Pública Federal de terminar las clases el 5 de junio, representa una complicación para su rutina diaria porque no lo tenían previsto, pero sobre todo, una limitante al desarrollo educativo de sus hijas e hijos”, señaló García.
La gobernadora de Guanajuato, Libia García, llamó al gobierno federal a reconsiderar el ajuste al calendario, pues afectaría programas y evaluaciones o, en su caso, la entidad haría una propuesta diferenciada a la de la Federación.
Finalmente, Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, señaló que tampoco comparten la propuesta federal, por lo que buscarían respetar el calendario estatal, que contempla el fin de clases para el 30 de junio, aunque sí se suspenderán actividades durante los cuatro días en que se celebrarán juegos del Mundial en Guadalajara.

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