
“Mirando nuestra realidad, cuando vendemos como esclavo que es lo que simbolizan las treinta monedas nuestra ecología, nuestra patria, nuestra identidad, nuestro sentido de pertenencia y cultura por ideologías foráneas, por dembow y reggaetón, esos ritmos urbanos que tanto gustan en la juventud”.
Con esta reflexión, el obispo de la Arquidiócesis de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, llamó a la sociedad dominicana a examinar su conducta este Miércoles Santo, resaltando el significado de la traición en la vida cotidiana.
El prelado explicó que esta fecha invita a meditar sobre “una gran desviación del ser humano que se llama la traición a un amigo”, en referencia al acto de Judas Iscariote, lo que representa según indicó un alejamiento de la fidelidad a Cristo.
En ese sentido, advirtió que en la actualidad esa traición se manifiesta cuando se sacrifican valores esenciales como la identidad, la cultura, el sentido de pertenencia y el compromiso con la patria, influenciados por ideologías externas, los excesos, los placeres y conductas nocivas.
Castro Marte también señaló como preocupantes el consumo de drogas, el uso inadecuado de bebidas alcohólicas y otras prácticas que, a su juicio, debilitan la vida espiritual, afirmando que estas acciones convierten a las personas en “los nuevos Judas Iscariotes”.
Asimismo, exhortó a la población a renovar su fidelidad a Jesucristo, vivir con amor a Dios, al prójimo y a sí mismos, y aprovechar la Semana Santa como un tiempo de reflexión, conversión y cambio.
“El llamado es a vivir como gente normal, pero con amor a Dios”, expresó el obispo, al tiempo que recordó que la misericordia divina siempre está disponible.
Destacó que “Dios nunca se cansa de perdonar; somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón”, subrayando que, aunque el ser humano falle, la misericordia de Dios es más grande que cualquier traición.

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