La fuerza aérea moviliza sus cazas de quinta generación desde la base de Evenes para frenar una incursión rusa, en una operación que forzó la espera de vuelos comerciales.
El incidente obligó a un vuelo de una aerolínea civil noruega a mantenerse en espera para dar prioridad a la operación militar que se estaba desarrollando contra la aeronave rusa.
Defence Blog asegura que la aviación noruega acumula ya 19 misiones de este tipo en lo que va de año, con un total de 28 aeronaves identificadas. También explica que los F-35 del país escandinavo registran una de las mayores tasas de intercepción de aeronaves militares rusas entre los países miembros de la OTAN. Este incremento se atribuye a la sustitución del F-16 por el caza de quinta generación.
El Il-38M ruso interceptado es un aparato de guerra antisubmarina con capacidad para rastrear simultáneamente hasta 32 objetivos de superficie y navales. Constituye uno de los principales activos de la Flota del Norte y de la Flota del Pacífico de la Armada rusa.
Los vuelos militares rusos en las proximidades del espacio aéreo noruego se enmarcan en las operaciones de vigilancia que Moscú mantiene en el Ártico, región que ha ganado un gran peso estratégico para los dos países durante la última década.


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