Sheinbaum: Saldos de un tropezón mayor. - .

Breaking

Home Top Ad

Responsive Ads Here

Post Top Ad

Responsive Ads Here

lunes, 30 de marzo de 2026

Sheinbaum: Saldos de un tropezón mayor.

Por Más Noticias y un poco Más
De 🗞️Vanguardia🗞️

Sheinbaum: Saldos de un tropezón mayor


Su ausencia en el operativo más delicado en términos de seguridad nacional –el aniquilamiento del líder del CJNG– y su proyecto regresivo de reforma político-electoral, rechazado por los partidos aliados, la muestran errática, ineficaz y sin capacidad de conducción. 

La presidenta Claudia Sheinbaum es rehén de las encuestas que la evalúan favorablemente. Piensa que eso es blindaje y mandato. El aval de los encuestados la ha llevado a reafirmarse en sus errores, incluso al extremo de fracturar a su propia coalición. Asumirse infalible por lo que dicen las encuestas, no como estrategia o calculado posicionamiento, sino como convicción, le lleva a pifias elementales, como el naufragio de su reforma político-electoral, rechazada por aliados en dos ocasiones.

Los errores cuentan; más sus efectos o saldos. Con el doble tropiezo en su intento de reforma política, la Presidenta pierde lo que más importa en el ejercicio del poder: eficacia y autoridad. Por eso los mandatarios, en ninguna parte –ni siquiera López Obrador–, presentan proyectos legislativos de gran calado sin un diseño de aceptación. Cierto es que Andrés Manuel López Obrador se equivocó con la Corte; la ausencia de Julio Scherer Ibarra se hizo sentir cuando el Supremo Tribunal le echó abajo su intento de acabar con la certeza electoral. Pero siempre tuvo el respaldo de su coalición y de buena parte de las élites, por miedo o conveniencia; no importa. El saldo más preocupante para la Presidenta es su condición de derrotable, a pesar de la concentración de poder en sus manos. Poderosa como nadie, pero sin mando: situación crítica cuando tiene que pasar dos complicadísimas aduanas, la selección de candidatos y la elección intermedia.

En otra circunstancia, la mandataria cobraría factura a los rebeldes de casa; sin embargo, no puede proceder porque los necesita para la elección y, todavía peor, ahora les debe más. Ellos son ahora más fuertes porque desafiaron y salieron adelante sin costo alguno. El que desafía al poderoso y prevalece, gana doble.

El problema de Sheinbaum y su círculo cercano, incluyendo a sus intelectuales orgánicos, es la soberbia y el desconocimiento de la política tal como es. En Morena no hay virtud alguna; quizá Claudia Sheinbaum tenga prendas que la distingan del común de los políticos. Sin embargo, igual se pensaba de López Obrador y el resultado fue la conducción errática del gobierno, y por gobernar en el rencor y resentimiento se destruyó lo mejor, además de la corrupción desbordada por su familia. El aval a la Presidenta es amplio, incluso en sectores de opinión críticos e independientes, pero cada vez se va achicando. Los resultados son los que convalidan a un gobierno y nada hay significativo, salvo que un civil dirige la lucha contra los criminales y que se haya terminado la tregua hacia ellos, asunto no menor.

La Presidenta no midió las consecuencias de la destrucción del Poder Judicial. De todos lados le advirtieron los efectos de tal empeño; más aún, la modalidad de elección fue una farsa que lastimó su credibilidad, más cuando tuvo el desliz de afirmar que México era el país más democrático del mundo. Si el dicho fue recomendación de Jesús Ramírez Cuevas, lo debió despedir en el momento; si fue idea propia, es muy preocupante su elemental desapego con la realidad. El problema es que, cuando más se requiere certeza de derechos y de justicia, el país carece de un sistema judicial medianamente confiable. La imagen de los más visibles ministros –Lenia BatresHugo Aguilar y María Estela Ríos– se ve muy mal por su evidente ignorancia y mediocridad, frente a la calidad de cualquiera de los ministros defenestrados.

A la Presidenta le preocupa, con razón, la resistencia de los empresarios a invertir. El problema es que la mandataria ha perdido credibilidad por la falta de seriedad en sus dichos, propuestas y decisiones. Su ausencia en el operativo más delicado en términos de seguridad nacional –el aniquilamiento del líder del CJNG– y su proyecto regresivo de reforma político-electoral, rechazado por los partidos aliados, la muestran errática, ineficaz y sin capacidad de conducción.

La mañanera ha ido perdiendo eficacia; incluso, cada vez se vuelve más contraproducente. La Presidenta se muestra distante de la realidad, inconsistente con la serenidad que invoca, pero no practica; irritable y descompuesta ante la crítica. La andanada contra Raymundo Riva Palacio, quien cuenta con una sentencia favorable por las agresiones de López Obrador, está fuera de lugar, es excesiva y, paradójicamente, contrasta con la réplica serena, pausada y firme del periodista. Todo parece indicar que Donald Trump o Gerardo Fernández Noroña son ejemplo de Sheinbaum.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Post Bottom Ad

Responsive Ads Here