
La Justicia polaca ha dictado una Orden de Detención Europea (OEDE) contra el periodista español Pablo González, acusado de espionaje para Rusia. El Tribunal Regional de Varsovia acuerda la medida tras poner en busca y captura a González, Pavel Rubtsov en su pasaporte ruso, quien fue detenido en marzo de 2022 en Polonia mientras cubría la guerra en Ucrania, al atribuirle prácticas de espionaje en favor de la Inteligencia militar rusa.
El periodista -que pasó casi dos años y medio encarcelado en Polonia antes de ser liberado en agosto de 2024 gracias a un intercambio de prisioneros- tiene que afrontar un juicio en dicho país en un procedimiento en el que el tribunal acordó su prisión preventiva.
El tribunal constata que González "no se encuentra actualmente en el territorio nacional y las búsquedas a escala nacional no han dado lugar a su detención". "No tiene domicilio fijo ni residencia en el territorio de la República de Polonia", constata la Justicia polaca, que precisa que aunque "se desconoce su paradero actual", se le sitúa actualmente en Rusia. No obstante, subraya, "existe la probabilidad de que intente desplazarse por el territorio de los estados miembros de la Unión Europea".
Según expone la Sala en una resolución a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, que en este caso "las medidas de cooperación judicial distintas de la orden de detención no serán suficientes y no garantizarán debidamente el correcto desarrollo del procedimiento".
En contra de la seguridad de PoloniaPara los magistrados polacos que han acordado la resolución, teniendo en cuenta las pruebas recabadas, la probabilidad de que sea condenado a prisión si es declarado culpable "es elevada".
Según pone de relieve, González llevó a cabo -al menos entre abril de 2016 y febrero de 2022- en Przemysl, en Varsovia y otras localidades polacas "una serie de acciones que, directa e indirectamente, iban en contra de los intereses y la seguridad de la República de Polonia", por lo que se le imputa un delito de espionaje.
De hecho, le imputa haber participado en actividades de inteligencia extranjera mediante su pertenencia formal a las estructuras de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor General de la Federación de Rusia (GRU), cuyas actividades están dirigidas contra la República de Polonia".
Según el Código Penal polaco, "quien, participando en un servicio de inteligencia extranjero o actuando en su nombre, facilite a dicho servicio información cuya divulgación pueda causar perjuicio a la República de Polonia, será castigado con una pena de privación de libertad de una duración no inferior a tres años".
Las quejas de su abogadoEl periodista, de 43 años y con doble nacionalidad española y rusa, debe afrontar un juicio en Polonia. Ante los infructuosos intentos para localizarle y garantizar su presencia en el proceso judicial, el Tribunal Regional de Varsovia acordó el pasado 17 de marzo ordenar su busca y captura.
Tras ser detenido en la frontera de Polonia con Rusia por participar supuestamente en «actividades de inteligencia para un servicio exterior en contra de la República de Polonia», su abogado, Gonzalo Boye, calificó la situación de González de «inadmisible» y puso de relieve que se había dedicado «exclusivamente, a su trabajo como periodista» en el marco de la cobertura de la guerra en Ucrania.
Boye mostró entonces su preocupación por el estado de salud de González y expresó su temor de que sufriera «un trato inhumano y degradante». Según alertó, su cliente estaba siendo objeto de «una campaña de desprestigio» por parte de las autoridades polacas, al hacer pasar al periodista hispano-ruso como un miembro del GRU (el departamento de inteligencia militar de Moscú) «con las connotaciones que ello tiene no solo legales sino en el plano de su seguridad personal».

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