
El intenso calor será generalizado durante los próximos días y se esperan valores mínimos de 22 grados. El calor también provocará intensas tormentas.
Las altas temperaturas que se están registrando en Galicia actualmente representan una anomalía. La Agencia Estatal de Meteorología no ha declarado una ola de calor porque el episodio no cumple con sus propios requisitos. «Para ello deberían alcanzarse temperaturas aún más elevadas». Sin embargo, la Aemet sí reconoce que no se trata de una situación normal. «Las temperaturas son extraordinariamente altas para la época del año, con valores diurnos y nocturnos propios de pleno verano». La agencia meteorológica también destaca otra particularidad del evento actual: la duración. «Todo apunta a que será prolongado. Con los pronósticos actualmente disponibles, la situación podría durar, al menos, hasta mediados de la próxima semana». Subraya además el carácter extremo de mayo. «A lo largo del mes hemos registrado temperaturas por debajo de lo normal de forma prolongada. Ahora, algunos días podrían batir récord de día cálido»


Día de buen tiempo, sol y playa en A LanzadaSERGIO SUEIRO


Día de veraniego en A LanzadaSERGIO SUEIRO

Calor generalizado
Las temperaturas registradas este jueves dan buena cuenta de hasta qué punto la situación resulta excepcional. Fueron muy elevadas en toda la comunidad y no solo en el sur, como suele ser habitual. Por la mañana temprano, la máxima más alta estuvo en la ciudad de A Coruña, con 25,5 grados. A media mañana, el calor más intenso se concentraba en el norte de Lugo. Sobre las 12.30 horas, el termómetro en el municipio de O Valadouro marcaba 29 grados. Se trata de un valor difícil de observar incluso en cualquier momento del verano. En otras localidades de A Mariña como Burela se alcanzaron los 28 grados. Al final el valor máximo absoluto se midió en Ribas de Sil con 32,4 grados. Solo en el extremo oeste de la comunidad se contuvo el ascenso térmico debido a la presencia de nubes altas.
Si el calor aprieta con tanta intensidad y de forma generalizada se debe a que la configuración atmosférica tampoco coincide con la típica que provoca altas temperaturas en Galicia. Normalmente, el anticiclón se sitúa al norte de la Península y canaliza aire cálido desde el sur peninsular o incluso desde el norte de África. Pero suele soplar el nordés, que contiene los ascensos en la mitad norte, sobre todo en A Mariña. Durante una ola de calor típica del verano, Ourense puede alcanzar los 40 grados mientras Viveiro apenas llega a 18.




Sin embargo, el centro del sistema de altas presiones está sobre Alemania. Esto provoca un corredor de vientos del sur que conecta África con España y Portugal. El aire se va recalentando a medida que asciende y cuando llega al noroeste está todavía más caliente. Y esta regla también se cumple dentro de la propia comunidad gallega. Esto explica por qué las máximas son más altas cuanto más al norte.
Mañana, aviso en el interior
Este viernes, el calor no solo volverá a ser intenso y generalizado, sino que incluso podría ser más fuerte. Otra prueba de la presente anomalía climática la aporta el hecho de que la delegación gallega de la Aemet ha activado para este viernes un aviso por altas temperaturas en la zona del Miño de Ourense, donde se esperan máximas de hasta 36 grados. Desde la creación del sistema Meteoalerta en el 2007, se trata de la tercera vez que se decreta un aviso por calor en el mes de mayo.
Eso sí, tal y como estaba previsto, hoy se cuela una pelota de aire frío en las capas altas de la atmósfera que se va a situar al oeste de Galicia. Desde ahí aportará inestabilidad. De hecho, también se han activado avisos en el norte y la montaña de Lugo por chaparrones que podrían descargar hasta 15 litros por metro cuadrado en solo una hora. Unas precipitaciones que caerán además acompañadas de granizo y aparato eléctrico.




El fin de semana la configuración será prácticamente idéntica. El aire africano en superficie va a disparar las temperaturas en toda la comunidad y la presencia de aire frío en altura provocará tormentas vespertinas, especialmente en la provincia de Lugo. El ascenso térmico se notará sobre todo en las mínimas. Está previsto que se registren las primeras noches tropicales del año, incluso en la mitad norte. La previsión de MeteoGalicia indica incluso que Vigo podría registrar una temperatura mínima de 22 grados, acercándose a las cifras de una noche ecuatorial, cuando se alcanzan los 25 grados. En el resto de España, la predicción contempla la posibilidad de que en zonas del Valle del Guadalquivir puedan registrarse valores de al menos 38 grados. Este jueves Badajoz llegó ya hasta los 37,7 grados.

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