Por Más Noticias y un poco MásREDACCIÓN / LA VOZ.
Begoña Caamaño, durante a presentación de «Circe ou o pracer do azul» en Santiago Emilio Relova "Fue muy intenso, hubo muchas lágrimas con este libro porque reconstruir su memoria fue como tenerla aquí de nuevo", dice Cedrón.
Aún quedan destellos de la ciudad que conoció, rincones que conservan la esencia de una Compostela que, a veces, parece derrumbarse ante el bullicio del turismo. Uno de esos bastiones es el número 16 de la calle San Pedro. Allí, Suso Coba, o mejor dicho, Suso do Dezaseis, inicia una misiva que viaja entre las plumas de un pájaro invisible en busca de la periodista, la escritora, la mujer, la feminista, la activista, la amiga. De la Morgana que se marchó hace doce años. Suso le habla desde aquí, Begoña responde, libre, hábil, lírica y luminosa, desde un más allá indeterminado, quizás al otro lado del mundo al que tanto anhelaba viajar. Una heredera de Circe conversando con las Penélopes (y los Laertes) que aún esperan para emprender su viaje. El juego epistolar encabeza el libro Begoña Caamaño, la tejedora de la nueva mitología , que La Voz de Galicia entregará este domingo, a un precio de 1,95 euros adicionales al periódico.
«Fue muy intenso, hubo muchas lágrimas con este libro porque reconstruir su memoria fue como tenerla aquí de nuevo», dice Cedrón sobre un proceso de composición colectiva que nos permite adentrarnos en la vida de Begoña Caamaño, recorrer los mismos caminos que la llevaron a ser escritora, caminos que hoy guían a Amanda Álvarez, Uxía Senlle, Ana Romaní, Vítor Belho, Suso (de Dezaseis), Beatriz Caamaño y muchos otros que la trataron y la amaron. Quienes hoy brindan por ella de nuevo porque sí, porque claro que se lo merece.
"Conoces a una mujer muy feliz, una mujer que se hizo un hueco en Vigo, apasionada, comprometida, solidaria, muy amable con sus amigos. Su historia es inspiradora porque era una persona extraordinaria", dice Cedrón sobre Caamaño.
Su faceta literaria es el punto de partida de una obra que, posteriormente, teje —como lo hizo Penélope— los hilos de su vida de forma cronológica, desvelando la explicación de por qué acabó escribiendo dos novelas desafiantes y cautivadoras que, además, son profundamente respetuosas de la lengua gallega.
La novela secreta
«Tengo algo que quiero que veas, si puedes leerlo», le dijo un día Begoña Caamaño a Víctor F. Freixanes, quien se convertiría en el editor de sus dos novelas. Lo que guardaba, un secreto que tejía discretamente con los hilos de la mejor lengua gallega, era Circe o el placer del azul , una novela que se convirtió en una ventana abierta para muchas otras personas al pensamiento feminista y de la sororidad.
Begoña Caamaño leyó la Odisea —el texto homérico, pues por aquel entonces no existían versiones adaptadas— cuando solo tenía once años. Beatriz Caamaño se lo recordó a María Cedrón para explicarle la génesis de un proyecto que se gestó en la biblioteca y que la convirtió en una de las artífices de la nueva mitología.
Por esta misma razón, el libro que La Voz de Galicia nos entrega este Día de las Letras, desde sus inicios, pone de relieve cómo fue (es) una de las literatas que decidió levantar los velos y dar voz, por primera vez, a aquellos que habían sido silenciados a lo largo de la historia .
«Leí la novela cuando ya estaba publicada», dice su hermana sobre Circe o el placer del azul . Amanda Álvarez tampoco sabía nada de este proyecto de reescribir los mitos. «Ella escribía el libro que quería leer: libros donde las mujeres eran las protagonistas», subraya la autora de Begoña Caamaño, la tejedora de la nueva mitología .
No hay comentarios:
Publicar un comentario