
La aparición de restos óseos de animales dispersos por las inmediaciones de la explotación levantó hace semanas las sospechas de los investigadores de la Guardia Civil.
La intervención se enmarca en la denominada Operación Custodia GREGI, un dispositivo centrado en la protección de la fauna y la vigilancia del cumplimiento de las normativas de bienestar animal en el ámbito rural. El origen de las investigaciones se remonta al pasado mes de marzo, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la aparición de restos óseos de animales dispersos por las inmediaciones de una parcela. Este terreno albergaba una explotación ganadera radicada en Trives, cuya actividad declarada era la cría y mantenimiento de ganado ovino y caprino.
Ante la sólida sospecha de una posible omisión de cuidados hacia las reses, los agentes organizaron un operativo de inspección. Se requirió la colaboración directa del personal del servicio de veterinarios de la Xunta de Galicia. Los agentes y los veterinarios se personaron en la instalación ganadera para examinar detalladamente el terreno, con el objetivo de verificar el estado de salud y las condiciones de habitabilidad de los animales que pudieran permanecer en el recinto.
Eso sí, durante la inspección el equipo constató la gravedad de los hechos, al localizar un total de 90 cadáveres de ganado ovino y caprino. Los cuerpos se encontraban en un avanzado estado de descomposición, según han precisado fuentes del instituto armado. Tras levantar las correspondientes actas de inspección, los agentes instruyeron las diligencias penales oportunas, que ya han sido puestas a disposición de la autoridad judicial de Trives, que investiga los hechos.

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