
Los extrabajadores detenidos robaron 63 botellas y cerca de diez mil euros de la caja fuerte.
Robaron 63 botellas de vino valoradas en más de 48.000 euros y casi diez mil euros en efectivo de la caja fuerte. Fue esto último lo que ayudo a identificar rápidamente a los supuestos autores del delito. «El martes, 17 de marzo, vinimos a trabajar a puerta cerrada, y a las ocho de la tarde salimos. Al día siguiente vi que faltaba dinero en la caja fuerte», relata Pepe Vieira. En ese momento, y sin creer que podía ser una posibilidad real, él y su equipo pensaron «a ver si también va a faltar vino». La sorpresa fue cuando al llegar a la bodega, ubicada en la planta baja del restaurante, comprobó que se habían llevado 63 botellas. «Nunca pensé que hubiesen robado, fui para confirmar que no había pasado nada, pero vi que faltaban botellas, algunas eran de 300 euros, pero había otras que cuestan cerca de 5.000. Lo que robaron los delató. Además no tenían muchos conocimientos de vino», apunta. Se cree que pudieron robar por encargo y que contaban con un intermediario en la ciudad.
En el botín hay botellas de todo tipo. No falta el champán, pero tampoco el vino francés o caldos más locales. Entre ellos hay dos botellas de Domaine Leflaive -Montrachet Grand Cru 2020, que suman 4.600 euros, pero también se llevaron Vega Sicilia de distintos años, dos Viña Tondonia Reserva Blanco y Black de 1962 y 1973, que superan los 2.400 y los 2.000 euros, respectivamente, y dos unidades de Don Perignon Millesime Rose 2008.
La Guardia Civil recuperó por el momento 19 botellas de todas las que se llevaron estos dos jóvenes de 19 y 24 años, que ahora están acusados de un delito de robo con fuerza. Sabían cómo podían hacerlo sin romper nada. Todos los empleados de Pepe Vieira conocen la clave de la alarma con la que entraron estos dos extrabajadores, pero solo cinco saben la contraseña de la caja fuerte. Y uno de ellos es el más joven, cuya hermana lleva años trabajando en el restaurante y es una de las personas de más confianza del cocinero. Al estar de baja desde hace meses, dieron la clave a este muchacho, que llegó a Camiño da Serpe hace tres años para trabajar en sala. De hecho, hasta el cocinero con dos estrellas Michelin estaba pagándole un curso de sumiller en el Instituto Galego del Vino cuando dejó el restaurante y empezó a trabajar en otro local. Al ser tan pocos los que conocían la contraseña de la caja fuerte, los sospechosos se redujeron a cinco, y cuatro de ellos tenían coartada esa noche.
La investigación estrechó el cerco y los vigiló durante días hasta proceder a su detención en sus respectivas viviendas. Durante el último año, ambos subieron a sus redes sociales continuas fotografías con botellas de vino, y tras producirse el robo, llegaron a publicar imágenes de sus viajes. En el registro que los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil realizaron en su domicilio hallaron dinero y una parte de las botellas. Pepe Vieira se personará ahora como acusación particular. «No tenía el vino asegurado. Confié porque a veces las medidas de seguridad que se te exigen casi son más costosas que el vino, y en 19 años no pasó nada», reconocía el cocinero el viernes antes de empezar el servicio en Camiño da Serpe.
Ahora queda por saber dónde está el resto del botín. La investigación aún no ha terminado y la Guardia Civil está centrada ahora en las ramificaciones que puede haber en un caso que parece que no ha escrito más que sus primeras líneas. Pero estos dos jóvenes en su pecado llevan la penitencia. Delitto e castigo es el nombre del vino más caro que robaron.

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