
La decisión genera incertidumbre entre la plantilla, al no trascender de momento el reparto del Expediente de Regulación de Empleo. UGT exige a la dirección de la multinacional suiza la retirada inmediata del ERE.
El plan de reestructuración diseñado por Nestlé con el que prevé una reducción de 16.000 puestos de trabajo en los próximos dos años (aproximadamente un 6 % de su plantilla) tendrá sus efectos en España. Y en Galicia. La multinacional que preside el español Pablo Isla acaba de anunciar un proceso de ajuste de plantilla que implica un despido colectivo para un máximo de 301 empleados en oficinas, equipos de ventas, centros de distribución y seis de sus diez centros de producción de su filial española, entre ellos, la única fábrica en suelo gallego: la de Pontecesures, en la que se elabora toda la leche condensada que la multinacional vende en Europa, Oriente Medio y Oceanía (exporta el 70 % de su producción) y en la que trabajan 240 personas.
El expediente de regulación de empleo (ERE) —que afectará a más del 7 % de la plantilla en el país, compuesta por 4.158 personas— persigue, defiende Nestlé España, adaptar la estructura de la compañía en el país al contexto de mercado para asegurar la viabilidad del negocio y generar valor a largo plazo. La decisión, explica en un comunicado, responde «a la evolución del sector —el del gran consumo— que viene marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábitos en el consumidor y el avance de la marca de distribución». Y es ese contexto el que ha llevado a la dirección a «adaptar la compañía a los retos actuales del mercado y de avanzar hacia un modelo más eficiente, ágil y focalizado en sus marcas estratégicas, mediante la automatización y digitalización de procesos, para asegurar la viabilidad del negocio y la generación de valor a largo plazo».
Golpe por sorpresa
El anuncio del ERE ha sorprendido a los trabajadores de la planta gallega: «Ata este luns non sospeitabamos nada. Só cando entrou Pablo Isla na presidencia (el pasado mes de octubre) e anunciaron que ía haber unha reestruturación a nivel global preguntamos no departamento de Recursos Humanos de Pontecesures se nos ía afectar, e dixéronnos que non tiñan constancia de nada», cuenta Sandra Seoane, presidenta del comité de empresa de la planta. Sin datos concretos aún del impacto que tendrá en su centro de trabajo —las bajas «poden ser cen, ou dúas»—, la representante de la plantilla alega que no hay razones objetivas para recortar empleo en Pontecesures, donde se trabaja todo el año a tres turnos de lunes a viernes, y a cuatro (turno de fin de semana) entre dos y tres meses al año para cubrir necesidades específicas del mercado de Oriente Medio.
La plantilla gallega de Nestlé es, además, muy joven, por cuanto, cuenta Sandra Seoane, durante la primera mitad de la década pasada la compañía procedió al relevo de una gran cantidad de empleados que entraron en la jubilación, por lo que hoy son mayoría las caras de profesionales de 20, 30 y 40 años que dan vida a la gran fábrica de leche condensada de la multinacional suiza.
UGT reclama la retirada inmediata del plan.
Desde UGT, junto a CC.OO., el otro sindicato con representación en el comité de empresa de la planta de Pontecesures, su secretario general de la sección sindical estatal para el conjunto de Nestlé España, Lluis Parra, firma este martes un comunicado en el que manifiesta el «más firme y rotundo rechazo a esta decisión» de su central al ERE planteado por la multinacional. Lo hace calificándolo de «injustificado, desproporcionado y socialmente inaceptable, especialmente en el contexto de una empresa que mantiene una posición de liderazgo en el sector alimentario y continúa generando beneficios multimillonarios».
La Unión General de Trabajadores argumenta sus calificativos informando de algunos de los grandes números de Nestlé a nivel global correspondientes al último ejercicio, el del 2025: la facturación superó los 89.000 millones de francos suizos (97.062 millones de euros), con un beneficio neto de más de 9.000 millones de francos suizos (9.815 millones de euros); la rentabilidad operativa se sitúa por encima del 16 %, entre las más elevadas del sector; el flujo de caja libre asciende a los 9.200 millones de francos suizos (10.033 millones de euros), evidenciando una sólida capacidad de generación de recursos; y de cara al 2026, la empresa prevé acelerar su crecimiento orgánico hasta el 3-4 %, con una mejora del volumen de ventas”. Y añaden en UGT, «en mercados como España, Nestlé mantiene un desempeño sólido, con crecimiento sostenido, inversiones récord y un fuerte impulso de la innovación y las exportaciones»
Por todo lo anterior, Lluis Parra sostiene que «no estamos ante una empresa en crisis, sino ante una organización altamente rentable que ha optado por trasladar el coste de su estrategia a su plantilla», por lo que UGT exige a la dirección de la empresa la retirada inmediata del plan de despidos colectivos, el compromiso firme de no aplicar medidas traumáticas mientras la empresa continúe obteniendo beneficios multimillonarios y la elaboración de un plan alternativo basado en la reorganización interna sin destrucción de empleo.

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