
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, reveló ayer que las investigaciones preliminares sugieren que el sospechoso del tiroteo en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca tenía como objetivo a altos cargos del Gobierno, incluido “probablemente” el presidente Donald Trump.
En una entrevista en el programa ‘Meet the Press’, de la cadena NBC, Blanche explicó que, aunque el motivo sigue bajo investigación, los dispositivos electrónicos del sospechoso y las entrevistas con sus conocidos apuntan a un ataque dirigido contra miembros de la Administración.
El fiscal detalló que el sospechoso logró romper el perímetro de seguridad del hotel Washington Hilton por apenas “unos pocos metros” antes de ser interceptado por el Servicio Secreto.
El atacante fue arrestado y llevado a un hospital local para una evaluación, aunque las autoridades indicaron que no resultó herido por disparos durante el incidente.
Blanche confirmó que el sospechoso no está colaborando con los investigadores y que se espera que sea acusado formalmente hoy ante un tribunal federal en el Distrito de Columbia.
En redes sociales y en medios de comunicación, varias figuras políticas expresaron ayer sus opiniones acerca de los protocolos empleados en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), celebrada en el hotel Hilton de Washington y a la que acudieron Trump, la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente, JD Vance, y los secretarios de Estado, Marco Rubio; Guerra, Pete Hegseth; Tesoro, Scott Bessent, y Salud, Robert Kennedy Jr.
También estuvieron presentes en la cena altos dignatarios como el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson; la directora de Seguridad Nacional, Tulsi Gabbard, y el director del FBI, Kash Patel.
Mayor cuidado

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