También está reautorizando el uso de inyecciones letales con un solo fármaco, a base de pentobarbital, que se utilizaron para llevar a cabo 13 ejecuciones durante la primera Administración Trump —más que bajo el mandato de cualquier otro presidente en la historia moderna—. La del expresidente Joe Biden había eliminado el pentobarbital del protocolo federal debido a la preocupación por la posibilidad de causar dolor y sufrimiento innecesarios.
Las medidas se anunciaron como parte de un esfuerzo más amplio para intensificar las ejecuciones federales tras una moratoria bajo la Administración Biden. Solo quedan tres acusados en el corredor de la muerte federal después de que el demócrata conmutara 37 de sus sentencias por cadena perpetua, aunque el Gobierno de Trump ha autorizado hasta ahora la solicitud contra 44 acusados.
![]() |
| El fusilamiento será parte de los métodos de ejecución a manos del estado en Carolina del Sur. |
El protocolo del pentobarbital fue adoptado por Bill Barr, fiscal general durante el primer mandato de Trump, para reemplazar una mezcla de tres fármacos utilizada en la década de 2000, la última vez que se llevaron a cabo ejecuciones federales antes de ese periodo.
El fiscal general Merrick Garland, en los últimos días de la Administración Biden, retiró la política de inyección letal con pentobarbital después de que una revisión gubernamental de la investigación científica y médica concluyera que sigue existiendo una “incertidumbre significativa” sobre si su uso causa dolor y sufrimiento innecesarios.
![]() |
| Las ejecuciones federales ya no tendrán que ser exclusivamente con una inyección letal. |
En 2020, bajo el liderazgo de Barr, el Departamento de Justicia publicó una norma en el Registro Federal para permitir que el Gobierno llevara a cabo ejecuciones mediante inyección letal o utilizara “cualquier otro método prescrito por la ley del estado en el que se impuso la sentencia”.
Varios estados permiten otros métodos de ejecución, como la electrocución, la inhalación de gas nitrógeno o la muerte por fusilamiento.
La Administración Trump, en un informe publicado este viernes, afirmó que la de Biden “se equivocó tanto en los criterios como en los fundamentos científicos”. Las conclusiones, entre otras cosas, “no tuvieron en cuenta las pruebas abrumadoras” de que una persona a la que se le inyecta pentobarbital “pierde rápidamente el conocimiento, lo que le impide sentir dolor”, añadió el informe.
Actualmente se encuentran en el corredor de la muerte Dylann Roof, quien en 2015 cometió los asesinatos racistas de nueve miembros negros de la iglesia Mother Emanuel AME en Charleston, Carolina del Sur; Dzhokhar Tsarnaev, autor del atentado con bombas en el Maratón de Boston de 2013; y Robert Bowers, quien en 2018 asesinó a tiros a 11 feligreses en la sinagoga Tree of Life de Pittsburgh, en lo que fue el ataque antisemita más mortífero de la historia de Estados Unidos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario