
La Xunta implantará una aplicación para móviles que ayudará a los ciudadanos alertar de los fuegos con su localización exacta.
El documento fue elevado este lunes al Consello de la Xunta. Su presidente, Alfonso Rueda, avanzó parte del proyecto tras la reunión del Ejecutivo, y explicó que incluirá refuerzos en los «eidos tecnolóxico, de persoal e de recursos». El objetivo es «adaptarse aos novos tipos de incendios» de «enorme intensidade nos últimos veráns», subrayó.
La previsión del Gobierno gallego es que la nueva aplicación esté «disponible no mes de xullo, no inicio da campaña de risco». Rueda explicó que complementará a los sistemas habituales de aviso a través del 085 y el 112.
Su uso facilitará a los equipos de extinción las coordenadas del fuego sobre un mapa físico. Además, los usuarios podrán acompañar la alerta, que será remitida a los centros de coordinación provincial, con fotografías o notas de voz. El objetivo es facilitar la colaboración ciudadana en la lucha contra los incendios.
El otro gran refuerzo tecnológico es la ampliación de la red de videovigilancia en un 30 %, explicó Rueda. La Xunta pasará de las 181 cámaras en 90 localizaciones del 2025 a 241 unidades desplegadas en 111 puntos de todo el país, con especial densidad en las zonas de mayor riesgo.
La red servirá de base a un sistema de inteligencia artificial de detección de humo y pequeños focos de fuego. La IA alertará de forma automática tras un filtrado, con el fin de que los técnicos puedan hacer comprobaciones sobre el terrenos.
La Xunta incorporará además tres drones de vigilancia de última generación gracias a un convenio firmado por la Consellería de Medio Rural con Abanca a finales del 2025. Afundación cederá los tres aparatos, que incorporan tecnología gallega y se destinarán a las zonas de difícil acceso o que estén fuera de la cobertura de las cámaras de vigilancia. Se desplegarán en las bases de helicópteros de Vilamaior, en Verín; la de O Xurés, en Muíños, y la de Lomba, en Santa Comba.
En materia de personal, el plan volverá superar los 3.000 efectivos, como en el 2025, pero Rueda adelantó distintas medidas de refuerzo.
La principal en términos numéricos es la «incorporación de 42 brigadas» compuestas por cuatro miembros, un jefe de brigada y tres peones. Están diseñadas para reforzar el dispositivo en los meses de más riesgo y supondrán la incorporación de 168 efectivos.
Pero también contará con más personal el grupo especializado en grandes incendios forestales, la Udex —Unidade de Directores de Extinción—, que pasará de seis a 15 profesionales con conocimientos específicos para combatir fuegos en las zonas de confluencia de terreno urbano y forestal, donde más problemas provocan ante el riesgo para las propiedades y las personas.
También se mejorará la operatividad del llamado Equipo Batracio, que utilizan vehículos con capacidad de tractor, cisterna, trituradora multifunción y polidózer que fueron diseñados por el personal del servicio de extinción. El objetivo es mejorar la capacidad de respuesta de ese grupo para hacer frente con más rapidez a fuegos de gran intensidad.
Rueda destacó además la mejora de las condiciones laborales del conjunto del personal. De los 3.000 efectivos, 2.000 ya trabajan durante los 12 meses del año tras varios procesos de estabilización. El tercio restante estará contratado durante nueve meses, tras irse incrementando ese plazo durante los últimos años para afianzar al personal. El presidente recordó que la inversión en prevención se ha incrementado en un 50 % hasta alcanzar los 75 millones de euros.
Además, la Xunta prevé cubrir todas las plazas de bombero forestal antes de 15 de junio. Para ello se mantuvo en marzo una reunión con todos los sindicatos para acordar los trámites que se seguirán en próximos meses que se han reflejado en un calendario con fechas concretas. Además, está prevista la convocatoria de varias mesas para negociar mejoras concretas en los distintos cuerpos que componen el servicio de extinción.
La tercera pata de las novedades anunciadas por Rueda es un refuerzo de los medios materiales. El presidente explicó que se desplegarán dos nuevos aviones de carga en tierra y un aparato más de coordinación. Además está prevista la próxima contratación de un helicóptero pesado con mayor capacidad.
Para facilitar el despliegue de los aparatos se están ampliando las infraestructuras, como la base de helicópteros de Lalín, ya en obras, y el aeródromo de Valga.
Para los equipos en tierra está prevista la incorporación de 18 nuevas máquinas pesadas y 16 buldózers, que se destinarán a tareas de prevención y, en caso necesario, a la extinción. Dos tareas en las que esos aparatos han demostrado «gran eficacia».
Grandes incendios
El refuerzo del Udex y de maquinaria pesada cubren necesidades detectadas el año pasado, cuando ardieron más de 120.000 hectáreas de terreno, aunque por fortuna se evitaron las víctimas mortales. Solo en agosto se produjeron 673 fuegos.
Pero los peores daños fueron causadospor grandes incendios de tipo explosivo, como el de Larouco, el peor registrado hasta la fecha con 32.000 hectáreas quemadas. Eso explica la decisión de ampliar el personal de la unidad especializada. Por otra parte, durante la campaña fue preciso solicitar al Estado el envío de maquinaria pesada y buldózers para excavar cortafuegos o atacar el fuego, de ahí que se vaya a ampliar el parque disponible.

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