
El magistrado, nombrado en su momento por Bill Clinton, ha intervenido en causas de alto perfil, desde demandas millonarias por los atentados del 11-S hasta el caso por plagio de Shakira.
Otro de los episodios más conocidos de su carrera se remonta al 2012, once años después de los atentados del 11 de septiembre. Hellerstein admitió entonces una demanda de los propietarios de las Torres Gemelas contra American Airlines y United Continental, a las que acusaban de deficiencias en los controles de seguridad. El magistrado rechazó los recursos de las aerolíneas y permitió que avanzara el reclamo por una indemnización de 2.800 millones de dólares.
En el ámbito penal, su nombre volvió a adquirir relevancia con el caso contra el productor cinematográfico Harvey Weinstein agresión sexual. Hellerstein desestimó varias demandas y acotó el alcance de la causa al considerar que no existían pruebas suficientes para sostener que otros acusados hubieran facilitado o encubierto los abusos. También eliminó la posibilidad de tratar a las empresas asociadas como una organización mafiosa.
Más recientemente, en abril de este mismo año, el magistrado participó en resoluciones que bloquearon deportaciones de inmigrantes al entender que vulneraban garantías constitucionales básicas, como el derecho a recibir una notificación previa y a ser escuchados en audiencia. En otros casos, rechazó peticiones de reducción de condena basadas en argumentos religiosos o de nacionalidad, en línea con una interpretación estricta del marco legal.
Ahora presidirá el proceso contra Nicolás Maduro, que comparecerá previsiblemente este lunes en una causa abierta en el 2020 que acusa al dirigente venezolano de liderar durante más de dos décadas una red de narcotráfico y narcoterrorismo que habría utilizado estructuras del Estado para introducir grandes cantidades de cocaína en Estados Unidos. El escrito de la fiscalía le imputa cuatro delitos principales: conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, cargos que podrían derivar en largas condenas de prisión.
Junto a Maduro figuran como acusados otros cinco nombres relevantes del poder chavista y del crimen organizado: Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Cilia Flores, Nicolás Ernesto Maduro Guerra y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como «Niño Guerrero», líder del Tren de Aragua.
Hellerstein instruye además el caso contra el exjefe de los servicios de inteligencia venezolanos Hugo Armando Pollo Carvajal, que se declaró culpable el pasado verano de varios delitos vinculados al narcotráfico y al narcoterrorismo y ha decidido colaborar con las autoridades estadounidenses. De hecho, su testimonio se perfila como una de las piezas clave del juicio contra Maduro.

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