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miércoles, 14 de enero de 2026

Los ganaderos, firmes en Lugo con sus tractores contra Mercosur: «Non somos conscientes do que vén».

Por Más Noticias y un poco Más
LUGO / LA VOZ.

Laura Leiras

Convocan un acto para el domingo, dirigido a explicar a los consumidores los efectos del acuerdo con países sudamericanos. 


Los tractores están de nuevo presentes en el centro de Lugo, pero «non é unha protesta máis». En esa idea insistió este miércoles Santiago Rego, presidente de la Asociación de Gandeiros da Suprema, que con Agromuralla organizó este lunes una concentración ante el multiusos de la Xunta. «Non somos conscientes do que vén», dijo Rego en alusión a las consecuencias del acuerdo de la Unión Europea con Mercosur.

La diferencia en los controles de calidad que se aplican a la ganadería y al sector agroalimentario en Europa y en América del Sur es el principal caballo de batalla de las movilizaciones. «Aquí levamos tempo con esixencias, alí cabe todo», dijo. Las asociaciones convocantes de la protesta esperan reunirse con la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, pero no por ello prevén renunciar a su concentración en el centro de Lugo. 

Este miércoles se desplazaron a la ciudad amurallada integrantes de Elas Eles, asociación que este lunes convocó protestas en A Coruña. Alejandro Villaveirán, ganadero de Ribadeo que acudió a Lugo, pronosticó que el acuerdo con Mercosur no solo perjudicaba al sector cárnico sino también al sector lácteo. En los últimos tiempos, recordó, las explotaciones están vendiendo terneros de recría y vacas de raza frisona que hace años apenas tenían salida en el mercado y que ahora encuentran comprador si se destinan a carne.

El acuerdo con Mercosur puede frenar esa situación si al mercado europeo empieza a llegar carne con un precio contra el que no pueden competir los productores de aquí. La consecuencia, alertó, será un descenso de ingresos en las explotaciones. El presidente de esa asociación, Adrián Riádigos, se preguntó qué sentido pasaría a  tener la Ley de Cadena Alimentaria, que, entre otros detalles, prohíbe vender por debajo de los costes de producción. Para este ganadero, la situación que se presentará cuestionará la viabilidad económica de las explotaciones.

Para el domingo, a las doce del mediodía, está previsto un acto informativo en el que se prevé exponer a los ciudadanos qué consecuencias tendrá el acuerdo para el consumidor.  

Agricultores y ganaderos gallegos cortandoel fin de semana la autovía en A Limia

Agricultores y ganaderos gallegos cortandoel fin de semana la autovía en A Limia ALEJANDRO CAMBA

Guía para entender la parte del acuerdo entre la UE y Mercosur que afecta al campo. 

Qué se liberaliza, qué queda protegido y por qué el acuerdo divide a agricultores y ganaderos

M.C.

Durante el 2024 los países que componen la UE exportaron a los cuatro miembros que forman Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) productos agroalimentarios por valor de 3.300 millones de euros, según los datos que maneja la Comisión Europea. Las tasas que pagan para poder acceder a esos mercados oscilan entre el 10 y el 35%. El acuerdo entre la UE y Mercosur supondría la eliminación de forma gradual de un 93 % de esos aranceles. En contrapartida, la UE liberará el 82% de las importaciones agroalimentarias procedentes de esos cuatro estados de sudamérica, pero establecerá cupos limitados con arancel reducido o nulo para algunos productos más sensbles como el azúcar, la carne de vacuno y de ave o la miel. En el caso de la carne de res tendrá que pagar arancel. Además, establece una cláusula de salvaguardia bilateral que se aplicará en el caso de que un producto que está entrando en la UE con una tasa bonificada esté desestabilizando el mercado.

Al mismo tiempo garantiza la protección de 357 indicaciones geográficas de la UE, entre ellas 59 españolas. No modifica tampoco las normas de seguridad alimentaria de la UE, algo que, como explican fuentes conocedoras del acuerdo, «no son negociables en ningún acuerdo comercial». 

Pero más allá de cómo pueda afectar el acuerdo al sector primario, como explican desde Mercosur, el acuerdo implica la integración de un mercado de 800 millones de habitantes con un PIB conjunto equivalente a una cuarta parte del PIB mundial «y una corriente comercial total que asciende a unos 100.000 millones de dólares». Porque lo que afecta al sector agroalimentario es solo una pequeña parte de un acuerdo que ahora entra en su recta final y que lleva tejiéndose desde 1999.

El acuerdo se alcanzó en diciembre del 2024, pero es ahora cuando el Consejo de la UE ha aprobado autorizar la firma tanto del Acuerdo de Partenariado entre la UE y Mercosur (EMPA) como el Acuerdo Comercial (iTA). Ambos requerirán la aprobación del Parlamento Europeo antes de que el Consejo pueda formalizarlos. Además, todos los Estados de la UE y los de Mercosur tendrán que ratificar la EMPA para que esta entre en vigor. El iTA estará vigente hasta que sea sustituido por la entrada en vigor del acuerdo de asociación completo. 

Con todo, es el campo el que está haciendo más ruido para tratar de frenarlo. El gran temor de los agricultores y ganaderos, tanto entre los que estos días han salido a la calle en distintas partes de Europa y los que acudirán a Estrasburgo el 20 de enero para pedir al Parlamento europeo la paralización del acuerdo, es que entren en territorio comunitario productos que no cumplen con las reglas que tienen que cumplir los alimentos producidos en la UE, a precios más baratos y, de ese modo, no solo sean una competencia desleal para los productos europeos, también un peligro para la sanidad de los consumidores. Mientras España ha destacado que el convenio es una gran oportunidad para el campo español [abre un mercado de 270 millones de consumidores al que los productos del UE tendrían un acceso preferente], desde el Gobierno de la Xunta urgen medidas de salvaguarda que protejan a los productores.

Pero en Galicia, el campo también está dividido. Estos días en las calles no solo se han visto las banderas de organizaciones como el Sindicato Labrego Galego, Agromuralla o Gandeiros Galegos de Suprema, también otras que aglutinan a ganaderos y agricultores que, según dicen, no están bajo ninguna bandera política y se han agrupado después de las protestas del 2024, apodadas protestas del Whatsapp. Todos ellos gritan un «No» rotundo a Mercosur. Pero desde Unións Agrarias, la organización con mayor representación en Galicia, tratan de desempolvar las ventajas que puede suponer el acuerdo para el campo gallego, aunque para ello habrá que realizar una aplicación responsable de la letra pequeña del acuerdo para proteger a la ganadería y al sector agroalimentario gallego. ¿Cómo hacerlo? Haciendo unos controles efectivos en frontera e inspecciones en origen que garanticen una reciprocidad real en los estándares sanitarios, ambientales y de bienestar animal, para que no accedan al mercado europeo productos producidos bajo condiciones que no serían legales en la UE.

Cuotas de importación

A priori, el acuerdo establece también una serie de cuotas de importación con arancel reducido o nulo desde Mercosur para productos que suponen una mayor competencia para el campo de la UE. Entre ellos están la carne de vacuno, de aves de corral, la miel, el azúcar, el arroz o el etanol. Una vez se superen esos contigentes establecidos, se pasaría a pagar la tasa normal de importación.

Carne de vacuno

 La documentación sobre el acuerdo entre la UE y Mercosur difundida por la Comisión Europea indica que en el caso de la carne de vacuno podrían importarse hasta 99.000 toneladas de carne que pagarían un arancel del 7,5%. Esta cantidad supone el 0,6% de la producción de carne de vacuno de los cuatro países que componen esta zona de libre comercio. El 55 % del contingente será de carne fresca o refrigerada y el 45 % en carne congelada de menor valor. La cuota marcada supone, según el Ejecutivo comunitario, la mitad de las importaciones actuales de carne de Mercosur, que en el 2024 fueron de 206.000 toneladas. Además, son el 1,5% de la produccion total de carne de vacuno de la UE. 

Aves de corral

En el caso de las aves de corral, el contingente libre de arancel será de 180.000 toneladas, pero este volumen se irá implementando a lo largo de un período de cinco años. La cuota supone el 1,3% de la producción total de la UE, un límite que queda también por debajo de la cantidad que se compró a Mercosur en el 2024: 293.000 toneladas. 

Azúcar

El azúcar tiene unas condiciones especiaes. No se creará un nuevo cupo de azúcar para Brasil porque esta país ha estado usando un contingente marcado por el programa de la Organización Mundial del Comercio de la UE para sus exportaciones de este producto a territorio comunitario. Con el acuerdo, según Bruselas, 180.000 toneladas de azúcar de caña en bruto para refinación podrán ingresar a la UE libres de aranceles. Al mismo tiempo, han acordado un nuevo cupo libre de aranceles de 10.000 toneladas únicamente para Paraguay, mientras que los azúcares especiales quedan excluidos del acuerdo.

Miel, etanol y arroz

Para la miel la cuota es de 45.000 toneladas a arancel cero que se irá implementando también en cinco años. En ese mismo período se irá extendiendo el contingente de 60.000 toneladas para el arroz que tendrán un arancel cero. En el caso del etanol el cupo que no tendrá que abonar tasas e importación cubre 450.000 toneladas para uso industrial.  

Cítricos

La UE irá reduciendo las tasas de importación de forma gradual, pero Mercosur los eliminará desde el primer día. 

Salvaguardia bilateral 

El Consejo y Parlamento ha elaborado un reglamento que articula el mecanismo para permiti rreaccionar con rapidez en el caso de que un producto que entre en la UE con un arancel más bajo altere el mercado. Esta cláusula de salvaguarda se aplicará incluso a los productos que estén dentro de los cupos de mercancías con el arancel rebajado. La tasa  de salvaguarda para productos como la carne de vacuno, de ave, el arroz, la miel, el azúcar o el etanol está en el 5%. En el caso de que la entrada en la UE de estos productos provoque una bajada de precios de un 5% o más para los cultivados o criados en Europa, podría aplicarse esta cláusula. Lo mismo ocurriría en el caso de quela cantidad importada supere en un 5% la media del volumen medio importado en los últimos tres años.

Seguridad alimentaria

Entre los asuntos que más preocupan en el campo es la entrada de productos que no cumplan con las mismas medidas sanitarias o de producción que los de la UE. En este sentido, el acuerdo establece que cualquier producto comercializado dentro de la UE tiene que cumplir con lo que esta establece en materia de seguridad alimentaria, sanidad vegetal y animal. Un documento del Ministerio de Agricultura apunta que la UE limita los restos de pesticidas y la importación de carne tratada con hormonas. para garantizar que esto se cumpla se ha acordado reforzar los controles, además de estrechar la cooperación con las autoridades locales de los países de Mercosur.

Una oportunidad para el aceite de oliva, el vino y porcino

El aceite que se exporta a Mercosur tiene actualmente un arancel del 10%. Este se irá eliminando gradualmente durante 15 años. Para el aceite de orujo de oliva la liberalización total llegará en cuatro años. En el caso del vino el arancel llega hasta un un 35%. Estos se irán eliminando poco a poco hasta desaparecer en un plazo de ocho años. En el caso de los espumosos más caros quedarán libres de tasas desde la entrada en vigor del acuerdo. Los más baratos se liberalizarán en 12 años. El resto de bebidas espirituosas quedarán exentas de aranceles en cuatro años. En el caso del cerdo los aranceles desaparecerán en un plazo de entre 8 y 15 años, según el producto. A la inversa la UE va a ir aumentando la cantidad que pude entrar con arancel reducido hasta llegar a las 25.000 toneladas al año. Luego quedará liberalizado. 

Proteína vegetal

La UE en general y también España, en particular, son dependientes de la importación de proteína vegetal para dar de comer a la ganadería.  De hecho, España importa cada año 3,4 millones de toneladas de haba de soja, lo que la ubica como el cuarto importador mundial de este cereal. Más de dos millones de toneladas de esta soja proceden de Brasil y otro millón de Estados Unidos.  De ahí que con esos datos en la mano, desde el Ministerio de Agricultura defiendan las ventajas del acuerdo para la ganadería. 

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